Llega el temido momento de la entrega de notas y no todas las asignaturas han salido airosas. Cuando
esa situación se repite en el tiempo, son muchas las familias que deciden recurrir a un profesor particular que ayude a su hijo a superar el bache. Otras, en cambio, acuden a esta solución antes de llegar a la debacle, para prevenir posibles problemas en un futuro. En nuestro país, se estima que uno de cada tres alumnos toma clases a domicilio. Pero de los cerca de tres millones de estudiantes que lo hacen, sólo unos 130.000 acuden a profesores específicamente preparados que trabajan para una compañía reconocida como tal. El resto, se nutre de una larga tradición familiar y vecinal para tirar de cualquier amigo, vecino o primo que está estudiando en la universidad. El resultado: las clases particulares
han sido durante años una presa fácil de la economía sumergida. Pero hace 6 años una empresa española creada en Barcelona vino a cambiar este panorama. Su nombre Educa-System, y su vocación, profesionalizar el sector del apoyo académico a domicilio. En la actualidad gestiona más de 8.000 horas de clases al mes, a través de una red de más de 5.000 profesores titulados que trabajan en 14 delegaciones repartidas por todo el país (Madrid, Barcelona, Zaragoza, Bilbao, Pamplona, Valladolid, Tarragona, Valencia, Alicante, Murcia, Málaga, Sevilla, Palma de Mallorca y Santa Cruz de Tenerife). Desde su fundación, en enero de 2003, la empresa ha triplicado su crecimiento, quizás porque, como señalan desde la empresa, “los informes y estudios que hacen referencia al sistema educativo español han puesto de relieve la necesidad de buscar fuera de las aulas el apoyo necesario para evitar el fracaso escolar”.
Segundos beneficiados
Parece que con esta fórmula, los alumnos que la han probado han salido ganando. Según Sebastián Trivière-Casanovas, director de la compañía, “un 90 por ciento de nuestros alumnos aprueba el curso
después de tener ayuda en casa”. Pero no hay que olvidar que hay unos segundos beneficiados: los jóvenes recién licenciados. De hecho, los trabajadores menores de 30 años forman parte del grupo de los más perjudicados por el desempleo, según la última Encuesta de Población Activa, pero la profesionalización de las clases particulares les ha abierto una nueva vía para encontrar un trabajo reconocido y reglado. Eso sí, los requisitos que pide la empresa para pasar a formar parte de su plantilla de profesores son exigentes. Para empezar, una titulación y un certificado de aptitud pedagógica. “Tras aprobar el CAP, muchos titulados acuden a nosotros en el que se convierte en su primer trabajo regulado, congresos que les permiten seguir estudiando y, en muchos casos, ser autosuficientes”, explica Sebastián
Trivière-Casanovas. “Los jóvenes valoran en mayor medida la flexibilidad que supone realizar las clases
en función de su franja horaria disponible, la seguridad de poder trabajar todos los meses del año realizando la misma actividad, la elección de las clases según su perfil y el salario que perciben por horas de clases, que es una cantidad atractiva”, destaca. “Además, es un trabajo que pueden compatibilizar con estudios superiores postuniversitarios o mientras finalizan una ingeniería superior o una segunda titulación”.
Los perfiles más habituales de profesor particular a domicilio son, según Trivière-Casanovas, “profesores en colegios, institutos y/o otras instituciones que tienen tiempo libre para compartir y transmitir sus conocimientos a nuestros alumnos. En segundo lugar, colaboran con nosotros personas que están reparando las oposiciones de profesor. El tercer perfil es un estudiante que una vez finalizada la carrera, prepara un tercer ciclo para especializarse en una materia en concreto. Por otra parte, colaboran también los profesores nativos, ingleses, franceses, chinos, italianos…Nuestros criterios de selección son muy exigentes y estables en cuanto a formación, experiencia y disponibilidad”. Seis horas semanales La media de horas semanales que imparten estos profesores particulares en casa de sus alumnos es de 6, mientras que las materias más requeridas son las matemáticas, la física, la química y el inglés. En cuanto al perfil del alumno que más solicita este apoyo extraescolar, se corresponde a un estudiante varón que cursa 3º o 4º de la ESO (Enseñanza Secundaria Obligatoria). Según datos de Educa-System, el 35 por ciento de las clases que impartieron durante el curso pasado fue a estudiantes de Secundaria, y en esta etapa, la materia más solicitada fueron las matemáticas (6 de cada 10 clases). Un porcentaje algo menor, el 27 por ciento, lo cubrieron los estudiantes de Primaria, y el 20 por ciento los de Bachillerato, también, sobre todo, con apoyo en matemáticas, física y química. Los universitarios, por último, requirieron el 5 por ciento de las clases particulares que ofrece esta compañía. En consonancia con las materias más demandadas, la titulación que aporta la mayoría de los profesores particulares que trabajan para la empresa son, en este orden, licenciados en Biología y Química, Matemáticas, Física, Filología Inglesa e Hispánica y, por último, diplomados en Pedagogía y especialidades de Magisterio. Pero, aviso para navegantes, porque quien pueda acreditar un buen conocimiento del mandarín parece que tiene su futuro resuelto. “El idioma más demandado por excelencia es el inglés, desde Primaria hasta adultos, y en segundo lugar el francés – concluye Trivière-Casanovas-, pero el que ha registrado un mayor crecimiento en la demanda entre los alumnos menores de 14 años, es el chino”.
Un seguro que cubre con clases particulares la baja escolar por accidente o enfermedad
El invento se llama Educa Protec y lo ha puesto en el mercado la empresa pionera de las clases particulares a domicilio en nuestro país, Educa-System, desde este curso escolar. Se trata de un nuevo seguro que permite al alumno que lo contrate seguir con su ritmo habitual de clases en caso se baja por accidente o enfermedad, supliendo los días que no puede acudir a las aulas por clases particulares en su casa. Durante esos días, la empresa pondrá a disposición del estudiante beneficiario un profesor a domicilio que se encargará de prestarle ayuda y ponerle al día en las materias atrasadas. Esta nueva modalidad de seguro familiar cuenta con el apoyo de April Iberia e Inov Insurance y está disponible para cualquier alumno matriculado en cualquier escuela, universidad o centro de formación. Además de a las familias, este seguro está orientado a las escuelas privadas y a las grandes empresas. En palabras de Sebastiàn Triviére-Casanovas, director de Educa-System, “a menudo, una baja o una lesión es motivo de estrés familiar. Muchos alumnos ven peligrar el ritmo académico, distanciándose de sus compañeros, y los padres no pueden ofrecer una solución a medida”. Las horas impartidas durante la baja del alumno dependerán de la fórmula de seguro escogida que, a partir de 20 euros, oscilará entre las 20 y las 80 horas de clases